VÍCTIMAS DE LAS FARC QUIEREN PROTAGONISMO EN LOS DIÁLOGOS

Víctimas de las Farc quieren protagonismo en los diálogos

Asistentes al Foro Nacional de Víctimas que padecieron actos violentos de las Farc aseguran que no han sido tenidos en cuenta y piden ser escuchados.

POR: JORGE IVÁN POSADA D. | Enviado especial Cali | Publicado el 5 de agosto de 2014

En Cali, en el Foro Nacional de Víctimas, también están los afectados por el conflicto que no son líderes de opinión ni personalidades del país, que traen a cuestas el dolor por la muerte de un familiar, por la desaparición forzada de un hijo, por el secuestro de un padre, el despojo de la tierra y la violación de su cuerpo.

Esas personas quieren dejar de ser invisibles, que se les escuche, que se les comprenda, se les atienda, se les dé la real importancia. Quieren que su infortunio sea resarcido, quieren justicia, que les pidan perdón. Quieren estar en la misma mesa con las Farc y verles las caras a los jefes guerrilleros, quieren preguntarles por qué les partieron la vida en dos, por qué ellos tenían que sufrir, por qué les dieron tanto dolor.

Son las víctimas de las Farc, de un puñado de 1.637 que llegaron a Cali, que están incómodas, que no vinieron hasta aquí para tratar de entender la historia del conflicto armado, ni para aprender tecnicismos de justicia ni frases hechas de Ong.

Son campesinos que tienen una historia parecida a la del profesor Gustavo Moncayo, Óscar Tulio Lizcano, Alan Jara, Sigifredo López, Consuelo González de Perdomo, Jhon Frank Pinchao y Luis Mendieta.

Que también son víctimas del conflicto armado como Aída Avella, Piedad Córdoba e Iván Cepeda, así la guerrilla les haya quitado lo que más querían y no precisamente el Estado o los paramilitares.

Con todos los anteriores nombres conocidos, presentes en el Foro Nacional de Víctimas, comparten esa historia y quieren que el país sepa que las Farc sí tienen víctimas y tienen que pagar sus deudas.

Interrogantes
Por ello no entienden por qué la ONU y la Universidad Nacional organizaron 31 mesas, mezclaron a los afectados por el Estado, los paras y la guerrilla, y a 1.637 personas, todas revueltas, las pusieron a hablar de sus historias.

“Estamos en una Torre de Babel, todos hablando en lenguas distintas. Eso no lo entiende nadie, si esto es un proceso con las Farc y somos las víctimas de la guerrilla las que tenemos que ir a la mesa”, dijo un comerciante de Villavicencio que pidió la reserva de su nombre por seguridad.

El mismo Fabrizio Hochschild, coordinador de la ONU en Colombia, defendió este mecanismo: “Ha habido una propuesta, dado de que se trata de un proceso de paz con las Farc, primero se debería tratar con víctimas de la guerrilla, pero esa no es la lógica del foro, aquí se quiere escuchar a todas las víctimas del conflicto”.

El rebote
El mismo espíritu del Marco Legal para la Paz, y lo pactado en La Habana, buscó que la ONU y la Universidad Nacional organizaran un encuentro en el país para escuchar a todas las víctimas del conflicto armado. Pero por su experiencia en la reivindicación de derechos y por los voceros visibles de ya más de ocho años, las víctimas de los crímenes de Estado y de los paramilitares fueron los protagonistas en los tres foros regionales de Villavicencio, Barrancabermeja y Barranquilla.

Por eso aquí, en Cali, las cosas casi se salen de control, por eso María Elena Galvis fue hasta el palco principal del Centro de Eventos del Pacífico, cogió el micrófono y habló, casi gritando, que a las víctimas de las Farc no las escuchan y no las tienen en cuenta. “Nosotros también tenemos derecho de saber la verdad”, exclamó indignada.

“Aquí los protagonistas son los del serrucho, los que se reúnen en La Habana con las Farc”, dijo esta mujer que desde 1991 no sabe nada de su padre Dámaso Galvis Aldana, porque el Bloque Sur de las Farc se lo llevó un 21 de junio. María hizo lo imposible para conseguir 20 millones de pesos y cuando se los llevó a la guerrilla, solo le entregaron la cédula de su progenitor.

María ya tiene la piel dura y habla duro, los ojos los tiene rojos todo el tiempo pero no se sale de sus cabales. “Las Farc se ríen de sus víctimas, son unos sinvergüenzas, ni si quiera nos dicen qué hicieron con los secuestrados y los desaparecidos”.

“Vamos a organizarnos”
Puede pensarse que las víctimas de las Farc no tendrían por qué tener miedo de denunciar los ultrajes, si el 4 de febrero de 2008, millones de personas marcharon contra esa guerrilla y el secuestro. Y que sería fácil llegar organizadas a los foros y elegir a los líderes que las pudieran representar en Cuba. Pero no es así.

Los 20 meses de diálogos entre el Gobierno y las Farc se centraron en resolver los problemas de la tierra, la participación política y las drogas. Y por fuera de la mesa el Gobierno le apostó a la aprobación del Marco Legal para aplicarle una justicia alternativa a todos los grupos armados, incluido el Estado. Todo eso si se logra la paz. Y es ahora, cuando los delegados de ambas partes están a una semana de discutir cómo van a responderle a más de 6 millones de víctimas, donde los afectados por las Farc buscan ese protagonismo que tuvieron aquel 4 de febrero de 2008.

Eso es lo que quiere Eulogia Cuero de Sinisterra, quien vino desde Buenaventura y les preguntó a las Farc dónde están los restos de su hijo, secuestrado en el 2002 por el frente 30 en Nariño. Tiempo después, por desmovilizados del frente 29, supo que fue bajado de un vehículo y asesinado a tiros en la carretera.

“Si no nos dicen dónde están los restos de nuestros seres queridos, ¿cómo esperan que haya paz? Yo les digo a esos cobardes de las Farc que me digan dónde están los huesos de José Fernando Sinisterra, su madre quiere darle cristiana sepultura en Buenaventura”.

Pidieron atención
En las cuentas de Asfamipaz, Por los que faltan, País Libre y las Madres de la Candelaria, están que, de ocho delegados que estuvieron en Villavicencio, pasaron a tener 300 líderes y representantes en Cali.

Aquí escogerán un grupo de personas que deberían estar entre los 60 voceros que viajarán a La Habana la próxima semana. El general (r) Luis Herlindo Mendieta, quien estuvo 12 años en poder de las Farc, reclamó por los 120 policías caídos en manos de la guerrilla y de los cuales hoy, nada se sabe.

La mayoría de víctimas de las Farc hicieron ayer causa común. Se rebelaron y no hicieron caso ni a la ONU ni la Universidad Nacional. No se mezclaron con nadie pero sí se reunieron en una mesa, y por más de ocho horas hablaron de historias de dolor.

De un hijo secuestrado que enfermó en cautiverio y lo mataron; de un policía que corrió con peor suerte, enloqueció y fue fusilado; de una niña que pisó una mina antipersonal, perdió una pierna y ya no oye ni ve; de un pequeño empresario que sobrevive con poco porque las Farc le dejaron los bolsillos vacíos; de una joven que se la llevó el frente 34 en Copacabana, Antioquia y no aparece desde 1997; de una menor secuestrada en la frontera con Venezuela.

O la historia de Martha Cecilia Echeverry que perdió a seis miembros de su familia: sus gemelas fueron reclutadas, y dos yernos, una nieta y un hermano fueron asesinados por la columna móvil Teófilo Forero en San Vicente del Caguán, en 1997.

El encuentro de las Farc con las víctimas será histórico. Nunca en el país se habían sentado en una mesa de negociación con sus verdugos. Pero hoy esperan más, y esa espera está basada en escuchar la verdad, esquiva y oculta por muchos años.

ANTECEDENTES

CRITERIOS EXIGIDOS POR LA MESA EN CUBA

Los criterios principales para la selección de las delegaciones son el equilibrio, el pluralismo y la sindéresis, que se deben ver reflejados en la composición de cada una de las delegaciones. En particular las delegaciones deben reflejar todo el universo de violaciones a los derechos humanos e infracciones al DIH que se hayan presentado a lo largo del conflicto interno, teniendo en cuenta los diferentes sectores sociales y poblaciones, y el enfoque regional.

Los miembros de las delegaciones deberán ser víctimas directas del conflicto y participarán en esa condición y no en representación de otros. Lo anterior no excluye los casos de victimización colectiva. Las delegaciones y sus integrantes tendrán plena autonomía para exponer sus puntos de vista. La Mesa se compromete a tomar atenta nota de los enfoques y propuestas formuladas.

OPINIONES

“DEBEN DARLES EL PROTAGONISMO”

Sigifredo López
Exsecuestrado por las Farc
“Este es un hecho histórico que no debe desaprovecharse. Tiene varias amenazas. La primera es la arrogancia de las Farc, que no han reconocido su cuota de responsabilidad, y al echarle culpa a todo el mundo quieren diluir su responsabilidad”.

Jhon Frank Pinchao
Subintendente (r) Policía.
“Esto tiene un sesgo político de izquierda. Estaría dispuesto ir a La Habana, no tengo inconveniente, siempre y cuando se me dé la oportunidad. Estaría dispuesto a perdonar a mis victimarios cuando ellos me pidan perdón”.

Óscar Tulio Lizcano
Exsecuestrado por las Farc
“Los exsecuestrados somos víctimas visibles pero hay que visibilizar a las víctimas que no pueden estar acá, que todavía están atrapados por el terror de este conflicto. Como la señora madre que perdió a su hija en Miranda”.

Alan Jara
Exsecuestrado de las Farc
“Hay que centrar esto en las inquietudes de las víctimas, por eso la importancia de que las propuestas lleguen a la mesa; las propuestas de quienes hemos sido víctimas de las Farc y de los demás afectados”.

EN DEFINITIVA

El Foro Nacional de Víctimas continuará hoy en Cali. Se buscará concertar las propuestas que se llevarán a Cuba a la mesa de diálogos. El ciclo de negociación comienza en 12 de agosto.

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